Antes de invertir en más extractores, ductos o equipos “milagro”, lo más inteligente es hacer un diagnóstico de ventilación. En Monterrey, donde el calor, los procesos intensivos y el nearshoring están al tope, un buen diagnóstico evita gastar en soluciones que no atacan el problema real.
Este blog te explica, de forma práctica, cómo debe hacerse un diagnóstico de ventilación industrial en Monterrey y qué resultados esperar.
¿Qué es un diagnóstico de ventilación (de verdad)?
No es solo “venir a ver la nave”. Un diagnóstico serio debe:
Medir cómo está hoy el aire en tu planta (temperatura, movimiento, sensación térmica).
Entender tu proceso, layout y fuentes de calor/polvo.
Identificar zonas donde tu nave no cumple: confort, seguridad, visibilidad, polvo visible, calor extremo.
Proponer líneas de solución con caudal, concepto de sistema y orden de prioridad.
El objetivo no es vender el equipo más grande, sino definir qué aire necesitas, dónde y para qué.
Paso 1: levantamiento en campo en tu nave de Monterrey
Todo inicia con una visita técnica enfocada, no turística:
Recorrido por la nave para ubicar procesos calientes, equipos críticos y puntos de emisión.
Medición de dimensiones reales (largo, ancho, altura, entrepisos, mezanines).
Ubicación de entradas y salidas de aire actuales (puertas, ventanas, extractores existentes).
Identificación de áreas con más quejas: ensamble, empaque, inspección, líneas continuas.
Con esto se construye el “mapa de aire” de tu planta.
Paso 2: mediciones básicas que hacen la diferencia
Aunque no siempre se necesitan equipos sofisticados, un buen diagnóstico incluye mediciones como:
Temperaturas en distintas zonas y alturas (no es lo mismo piso que zona alta de la nave).
Velocidad de movimiento de aire en pasillos y puestos de trabajo.
En su caso, observaciones sobre polvo en suspensión, humos o neblinas visibles.
Estos datos permiten determinar si el problema es:
Falta de renovación de aire,
Calor acumulado en la parte alta,
O mala distribución del poco aire que ya tienes.
Paso 3: análisis y definición de necesidades de caudal
Con el levantamiento y las mediciones, se estima:
Volumen total de la nave (m³).
Renovaciones de aire por hora recomendadas según proceso y ocupación.
Caudal necesario en zonas específicas (líneas calientes, áreas de trabajo fijo).
Aquí se responde la pregunta clave:
“¿Cuánto aire necesito realmente para que esto deje de ser una nave caliente y pesada?”
Sin este cálculo, cualquier solución es un tiro al aire.
Paso 4: propuesta técnica por etapas
Un buen diagnóstico no entrega solo “un número”, sino una ruta de solución por fases:
Etapa 1: acciones de mayor impacto inmediato (redistribuir aire, ajustar equipos existentes, agregar extracción puntual).
Etapa 2: ampliación de sistemas (nuevos extractores, ventilación general, muros o entradas de aire).
Etapa 3: soluciones avanzadas (enfriamiento evaporativo, sectores climatizados, integración con colectores o HVAC).
Esto te permite decidir qué atacar este año y qué programar a mediano plazo, con inversión escalonada.
Paso 5: vincular el diagnóstico con ROI
Para que tu proyecto avance internamente, el diagnóstico debe traducirse en números:
Menos paros o bajadas de ritmo por calor.
Reducción de quejas y rotación en áreas críticas.
Mejoras en calidad (menos polvo en producto / equipos).
Mayor probabilidad de pasar auditorías de clientes nearshoring.
Así conviertes el diagnóstico de ventilación en un caso de negocio, no solo en un “queremos estar más frescos”.
Sin diagnóstico, no hay buena ventilación
La ventilación industrial en Monterrey no se resuelve comprando más equipos al azar.
Un diagnóstico de ventilación bien hecho te da un mapa claro de problemas, datos reales, cálculo de caudal y un plan por etapas para invertir donde más impacto tendrá en tu planta.
Si quieres saber por dónde empezar a mejorar el aire en tu nave de Monterrey, solicita un Diagnóstico de Ventilación Industrial: visitamos tu planta, tomamos datos y te entregamos una propuesta técnica por fases, con inversión y beneficios estimados.
